Que basura de cumpleaños
Basurero Las llantas de aquella Ford Ranger rodaban lentamente entre cientos de baches, vidrios, pedazos de aluminio, piedras y lodo. Era una hora después del medio día y un penetrante olor a podrido comenzaba a bailotear por mis fosas nazales. Los 37° C que irradiaba el sol fermentaban un costal lleno de naranjas exprimidas, sobre éste 1,722 moscas comían y colocaban secuencialmente miles de huevecillos que mañana serían hambrientas larvas blancas. La misión se encontraba al fondo de aquel apocalíptico lugar, detrás de una densa cortina de humo. Seguimos avanzando lentamente, cuando pasó junto a nosotros una camioneta del hospital general, su carga: 18 misteriosas bolsas negras que terminaron arrumbadas junto a un grupo de 15 perros abandonados. Bajo los rayos de un sol eclipsado por el humo y sobre toneladas de basura, nos acercábamos más al final de aquel infierno en el centro de la selva. Bolsas multicolores de todos los supermercados, latas filosas y oxidadas, la vieja lavadora “K...